Maqueta de un edificio junto a unas llaves, una calculadora y unos documentos para representar la valoración de una empresa

Actualmente, existe una conciencia social creciente sobre la necesidad de valorar distintos tipos de bienes para distintas finalidades.

Hoy nos centramos en un tipo de valoración que tanto particulares como empresas demandan cada día con más frecuencia. Nos referimos a la valoración de empresas, negocios, concesiones administrativas y todo tipo de explotaciones económicas para distintas finalidades.

Actualmente, las necesidades más habituales del ciudadano y de la empresa a la hora de requerir este tipo de trabajos son las siguientes:

  • Donaciones de padres a hijos con posible posterior reparto entre herederos
  • Asesoramiento en precio de cara a compraventa
  • Documentación de operaciones vinculadas
  • Litigios entre empresas y/o particulares
  • Valoración de la participación de un socio que pretende abandonar la empresa
  • Recursos frente a la Agencia Tributaria u otros organismos recaudadores
  • Para constituir garantía de un préstamo hipotecario (como es el caso de las valoraciones de negocios de farmacia)
  • Para cálculo de un canje de acciones en una fusión
  • Valoración de rama de actividad que se pretende escindir de una empresa
  • Aportaciones no dinerarias…

Por otro lado, la valoración de una empresa constituye una herramienta de toma de decisiones dentro de todos los escenarios contextuales en los que se mueven estas organizaciones (patrimonio, gestión directiva, reparto de dividendos, endeudamiento, herencia, disoluciones, sucesiones, fusiones, transmisiones…).

Es importante destacar que el primer paso antes de valorar este tipo de bienes es el contacto con el cliente para conocer sus necesidades y poder asesorarle sobre si necesita la valoración de una empresa, de un negocio (como uno de los bienes de una empresa) o de una explotación económica (conjunto compuesto por inmueble/s y negocio que se desarrolla es éste/éstos).

Para la valoración se realiza un análisis histórico y presente de la evolución económica de la empresa

Ejemplos de este tipo de bienes valorados son: inmobiliarias, estancos, licencias de taxi, farmacias, bingos, centros de ocio, tanatorios, hoteles, manantiales, colegios, restaurantes, residencias de ancianos y estudiantes, franquicias, empresas de distinta actividad (informática, control de calidad, explotadora de inmuebles, distribuidoras…), parques eólicos, huerto solar, fábricas, etc.

Finalmente, en cuanto a información necesaria para este tipo de valoraciones, indicar que, para estos trabajos, se realiza análisis histórico y presente de la evolución económica de la empresa, así como proyecciones futuras que darán como resultado el valor de la misma. También son analizados todos los activos de la empresa como inmuebles, vehículos, maquinaria, aplicaciones informáticas, marcas comerciales, etc.

En caso de informes solicitados para litigios, cuando el solicitante de la valoración no dispone de datos del negocio o empresa, es posible valorar empleando ratios medios del sector de acuerdo a la actividad de la empresa, negocio, explotación económica o concesión administrativa.

Logotipo Thirsa

 

 

Para más información, estamos a tu disposición en THIRSA Valoración y Tasación (91 5400633 o [email protected]).

 

Suscríbete

Suscríbete ahora a nuestro blog

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies