Son numerosos los casos de artistas, futbolistas, periodistas, escritores, etc que recientemente han salido a la luz por cometer, presuntamente, fraude fiscal al interponer una sociedad para la obtención o canalización de rentas de personas físicas en el desarrollo de una actividad profesional

Y es que, la Administración Tributaria, tradicionalmente, ha puesto especial interés en controlar este tipo de sociedades profesionales a través de los Planes de Control Tributario. El motivo fundamental, es que la tributación en el Impuesto de Sociedades (tributando como sociedad) se hace al tipo fijo del 25%, mientras que la tributación en el Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (tributando como persona física) se hace a tipos progresivos, que suelen ser más elevados.

Entonces, ¿es que está prohibido realizar una actividad profesional a través de las sociedades profesionales? La respuesta es, contundentemente, NO; ya que cualquier persona puede elegir libremente la forma en la que quiere desarrollar su actividad profesional y hacerlo a través de una sociedad, en lugar de hacerlo a título personal, es una alternativa totalmente legítima.  Si bien, la Administración Tributaria podrá verificar la correcta tributación de la sociedad, puesto que dicha sociedad no puede amparar la realización de hechos tendentes a reducir de forma ilícita la tributación fiscal

¿Qué hará Hacienda al respecto?

Principalmente, analizará si existe una simulación en el negocio a realizar (según art. 16 Ley General Tributaria) examinando fundamentalmente si la sociedad dispone de la estructura necesaria para realizar la actividad. Esto se ejecutará verificando quién dispone de los medios materiales y humanos para la prestación de los servicios y si la intervención de la sociedad en la realización de dichos servicios es real. 

Así si la conclusión es que: 

  1. La sociedad carece de la estructura mínima necesaria para realizar la actividad se entendería que existe una mera interposición formal de la sociedad, que ha aparentado realizar una actividad en la que, realmente, no habría intervenido, y que hay un carácter de personalismo en la actividad desarrollada. 

En este caso, Hacienda regularizará la situación, calculando la tributación en el IRPF del socio e imponiéndole las correspondientes sanciones.

  1. En cambio, si la conclusión es que la entidad dispone de la estructura necesaria de medios materiales y humanos (local, mobiliario, empleados, ordenadores, etc) y que dicha sociedad ha intervenido realmente en la prestación de los servicios, Hacienda verificará si la retribución que han recibido los socios por la prestación de sus servicios se ha valorado correctamente a valor de mercado. 

A estos efectos, se entenderá que la retribución entre el socio que ostenta al menos un 25% del capital y la sociedad, es de mercado, si se dan los siguientes requisitos (art. 18.6 de la Ley Impuesto sobre Sociedades)

  • Que más del 75% de los ingresos de la sociedad procedan de actividades profesionales.
  • Que, al menos, el 75% del resultado positivo previo a la deducción por las retribuciones correspondientes a los socios profesionales, se destine a la retribución de dichos socios.
  • Que la cuantía de las retribuciones a cada uno de los socios profesionales, además, sea: 
  • Si existen trabajadores con funciones análogas a las de los socios: al menos 1,5 veces el salario medio de estos trabajadores.
  • Si no existen trabajadores con funciones análogas a las de los socios: no podrán ser inferior a 5 veces el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (IPREM – actualmente unos 37.500 euros aproximadamente)

Hay que tener en cuenta que este régimen especial de valoración de los servicios profesionales es una presunción a favor de estos servicios. Siendo esto así ya que también es posible obtener otras valoraciones a precios de mercado aplicando cualquier otro de los métodos generales de valoración de las operaciones vinculadas establecidos en la norma (art. 18.4 de la Ley Impuesto sobre Sociedades)

En el caso que Hacienda considere que no ha quedado acreditada que la retribución de la sociedad al socio por la prestación de sus servicios profesionales se haya realizado a valor de mercado, regularizará la situación. Hacienda actuará imputando al socio la retribución que verdaderamente considere (y acredite) que es de mercado, realizando los correspondientes ajustes primarios o bilaterales y secundarios, tanto en el IRPF del socio como en el Impuesto de Sociedades de la sociedad y todo con sus correspondientes intereses de demora y  sanciones.

Mª Fernanda Rodríguez

Por lo tanto y como conclusión, podemos afirmar que desarrollar actividades profesionales a través de sociedades permite a los profesionales compartir costes y recursos y aunar sinergias. Hay que tener en cuenta que, antes de realizarlas, es conveniente verificar con su asesor fiscal que dicha entidad no tendrá la consideración de sociedad interpuesta, y que la retribución que perciba como socio profesional se realizará a valor de mercado. 

En CE Consulting quedamos a su disposición para analizar su caso concreto y valorar la opción más ventajosa a nivel fiscal.

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