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Uno de los tipos de pensión contributiva que en 2021 se ha visto revalorizada un 0,9% con la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado ha sido la pensión de viudedad. Una pensión a la que, por supuesto, también tienen derecho las parejas de los trabajadores por cuenta propia: los autónomos.

La pensión de viudedad es una pensión contributiva vitalicia a la que tienen derecho las personas cuyo cónyuge o pareja de hecho ha fallecido. Esto varía si se contrae un nuevo matrimonio o unión de hecho, aunque hay excepciones. 

Requisitos del autónomo fallecido

Para poder generar derecho a una pensión de viudedad, el trabajador fallecido deberá haber cumplir una serie de requisitos:

  • Estar dado de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) o en una situación asimilada al alta. En el caso de que el fallecimiento derive de enfermedad común, el requisito es haber cotizado un mínimo de 500 días en los últimos 5 años previos a la muerte o fecha en la que cesó la obligación de cotizar. Si el fallecimiento se debe a una enfermedad profesional o accidente, no existe la obligación de tener un periodo mínimo de cotización.
  • En el caso de no estar dado de alta en el RETA en el momento del fallecimiento, se exigirá haber cotizado al menos un periodo de 15 años.
  • Estar al corriente en el pago de las contribuciones a la Seguridad Social.

Requisitos del cónyuge o pareja de hecho viudo

Además del autónomo fallecido, el cónyuge o la pareja de hecho también debe cumplir unos requisitos para tener derecho a esta pensión:

  • Con hijos: se tiene derecho en el caso de que el fallecido haya cumplido el requisito de cotización mínima si el motivo del fallecimiento es por enfermedad común.
  • Sin hijos: tiene que haber pasado mínimo un año entre la fecha de unión y el fallecimiento.

En el caso de separación o divorcio (siempre y cuando el cónyuge no contraiga un nuevo matrimonio o constituya una nueva pareja de hecho), el requisito es que el cónyuge estuviera percibiendo la pensión compensatoria, la cual causa baja debido al fallecimiento.

También pueden percibirla las víctimas de violencia de género, aunque no recibiesen la pensión compensatoria. Si la separación o divorcio fue antes de 2008, tampoco se exige la percepción de una pensión compensatoria. Esto será así siempre y cuando el matrimonio haya tenido una duración mínima de diez años y hayan pasado al menos diez años entre la separación o divorcio y el fallecimiento. A esto se une tener 50 años o menos en el momento del fallecimiento y tener hijos en común. Si no se cumplen estos requisitos, tendrá que tener mínimo 65 años, no tener derecho a otra pensión y haber estado casados mínimo 15 años.

  • Parejas de hecho: el beneficiario ha de estar registrado como tal al menos dos años antes del fallecimiento de la pareja y poder acreditar una convivencia estable durante los últimos cinco años sin que ninguno de los dos estuviese separado o divorciado de otra persona.
  • Nulidad matrimonial: cobrará la prestación si ha habido convivencia conyugal y se le ha declarado el cónyuge de buna fe con derecho a indemnización.
  • En el caso de que haya varios beneficiarios: para repartirlo se toma en cuenta el porcentaje del tiempo de convivencia que ha tenido cada cónyuge con el fallecido, pero siempre el último cónyuge tendrá derecho a un mínimo del 40%.

Cuantía de la pensión de viudedad

Con carácter general será el 52% de la base reguladora del fallecido. Desde el 1 de enero de 2019, se puede incrementar a un 60% cumpliendo los siguientes requisitos:

  • Tener 65 años o más
  • No tener derecho a otra pensión pública estatal o extranjera
  • Sin percibir ingresos por trabajo
  • Cuando no supere una renta anual de 7.569 euros brutos.

La pensión también puede alcanzar el 70% de la base reguladora si se cumplen los siguientes requisitos a la vez:

  • El pensionista tenga cargas familiares: convivir con hijos menores de 26 años, mayores con discapacidad de al menos el 33% o menores acogidos, así como que los rendimientos totales de la unidad familiar divididos entre sus integrantes no superen el 75% del Salario Mínimo Interprofesional.
  • La pensión de viudedad sea la principal fuente de ingresos: cuando el importe anual de la pensión sea superior al 50% del total de los ingresos del pensionista.
  • Los rendimientos anuales del pensionista por todos los conceptos no superen la cuantía resultante de sumar al límite que, en cada ejercicio económico, esté previsto para el reconocimiento de los complementos por mínimos de las pensiones contributivas, el importe anual que, en cada ejercicio económico, corresponda a la pensión mínima de viudedad con cargas familiares.

Abono de la pensión de viudedad

La pensión se abona a lo beneficiarios mensualmente, con dos pagas extraordinarias anuales. La modalidad de pago depende de la causa del fallecimiento por:

  • Enfermedad común o accidente no laboral: se abona mensualmente con dos pagas extraordinarias en los meses de junio y noviembre.
  • Accidente de trabajo o enfermedad profesional: se cobra en doce mensualidades con las pagas extras prorrateadas.

La pensión, incluido el importe de la pensión mínima, se revaloriza al comienzo de cada año.

Está sujeta a tributación en los términos establecidos en las normas reguladoras del Impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF), con la siguiente excepción: estará exenta si deriva de actos de terrorismo.

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