Desde Ce Consulting, hemos desarrollado una serie de artículos temáticos en torno a las startup: Startup inside: no es lo mismo y Fundadores de una startup inside: Un ejército muy bien preparado.

Fundadores de una startup

Y llegó el día de bajar la idea a la Tierra y hacerla realidad pero ¿solos o acompañados?

La idiosincrasia de una Startup hace imposible llevar a cabo la misión sin compañeros de viaje y esto hace más emocionante y complejo su día a día.

Equilibrio es la palabra, equilibrio entre fundadores, cofundadores y equipo. Desde las fases semilla se asumen riesgos de forma natural, probando fórmulas de trabajo más ágiles que permiten alcanzar objetivos rápidamente y, para ello, dependen indiscutiblemente de su masa gris; de la capacidad de los cerebros que forman el equipo para trabajar en organigramas horizontales y en constante evolución, adaptándose con facilidad al cambio y al crecimiento.

Fundadores de una Startup

Para empezar hablemos de la piedra angular, del origen de todo, del responsable de la magia: el o la founder.

Por regla general son perfiles jóvenes, cualificados y muy técnicos. Se acabó el empresario self-made del siglo XX. Ahora estos emprendedores están muy focalizados en el negocio, tienen conocimientos teóricos y sobretodo prácticos debido a experiencias anteriores propias o ajenas.

En fases iniciales el fundador asume el rol de CEO (Chief Executive Officer) y es el responsable directo de todas las áreas de la compañía. Dos capacidades básicas del director general son saber gestionar la incertidumbre y valorar el riesgo. En estadios más maduros es posible que los inversores busquen un CEO con más experiencia relegando al fundador a tareas menos pragmáticas.

¿Pero cuál es la virtud máxima del fundador más allá de títulos, experiencias, roles, skills, éxitos…? Su gran talento evangelizador. El founder atrae, atrapa, convence y convierte a aquellos y aquellas que se acercan a su estela transformándolos en verdaderos acólitos de su proyecto.

Los cofundadores

Los cofundadores son el otro pilar básico. La pareja de baile, la media naranja, el punto en la i, el alma gemela. Bueno, no hace falta que sea gemela, basta con que esté alineada con los objetivos de la compañía. El cofundador entra en el proyecto en etapas muy tempranas, incluso antes de formalizarse la sociedad. No es el ideólogo pero pronto se hace suyo el proyecto y pone todas sus energías en llevarlo a lo más alto. Generalmente ocupan los puestos de CMO (marketing) y CTO (tecnología). Ya tenemos el triángulo virtuoso: el que tuvo la idea y tiene visión general, el que le da visibilidad y relevancia y el que la hace técnicamente posible.

El proyecto crece y crece y la familia también. Así pues, manos a la obra y a captar talento para las filas de este exitoso emprendimiento. Como casi todo en las startups, el equipo también crece aceleradamente.

Trabajar en una startup proporciona un sentido de pertenencia difícilmente generado en empresas tradicionales. Para los trabajadores es una valiosa experiencia, un aprendizaje continuo y un escaparate para su futuro profesional, aunque los sueldos medios sean inferiores.

El dinero aflora y el capital llega a los proyectos para hacerlos grandes necesitando cada vez más personal. Los profesionales van de una compañía a otra, siempre buscando nuevos retos y motivaciones y eso nos lleva a una reflexión: es más difícil retener el talento que captarlo. ¿Qué mecanismos tienen los CEOS para no dejar escapar a sus equipos? Podríamos concretarlos en 3: Beneficios sociales, Stock Options y Phantom Shares. Bueno, y una cuarta vía que son todas aquellas fórmulas creativas que no figuran en un manual de negocios pero que funcionan.

Los inversores

¿Y los inversores formarían parte del equipo?. Pues depende de diversos factores como el momento en el que entran, objetivos de su inversión y, sobretodo, carácter del inversor… pero dejemos tranquilo al capital de momento, le tenemos preparado un post solo para él.

Esto todavía no ha acabado. Aún falta por presentar a una parte del equipo imprescindible, que no comparten espacio, no tienen nómina pero su labor es de vital importancia: profesionales externos.

La startup, centrada en el crecimiento y en el equipo, crea e implementa in house todo lo necesario para el desarrollo de su modelo de negocio, pero las tareas no críticas se subcontratan y aquí está la oportunidad para los lectores de este post.

Supervisión de pactos de socios,  gestión de la tesorería, elaboración de estados financieros, reporting, cashflow, soporte para las auditorías y servicios recurrentes de contabilidad, fiscalidad y laboral. A este tipo de necesidades no se destinan recursos internos aunque al ser totalmente imprescindibles se externalizan hacia asesorías integrales de confianza.

Así pues, la buena mixtura entre fundadores, cofundadores, trabajadores y colaboradores es uno de los secretos del éxito. Y es que ya lo decía David Ogilvy: “Rodéate de pequeños y serás enano, rodéate de grandes y serás un gigante.”

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