Carolina Marín (Huelva, 1993) ha logado, con tres mundiales, lo que ninguna otra jugadora en la historia del bádminton. Y todo desde un país sin tradición en su deporte. Una historia de perseverancia y apuesta fuerte por las propias metas de la que pueden extraerse grandes lecciones.

Carolina Marin celebrando la consecución de una medalla

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¿Cuándo comenzaste a practicar bádminton y qué te atrajo de él como para dedicarte profesionalmente a este deporte?

Comencé a jugar porque una amiga mía se apuntó y la acompañé un día. Me pareció un deporte muy curioso porque en vez de una pelota se jugaba con un volante. Además de que la raqueta es también muy diferente a las de tenis, por ejemplo.

Has definido el bádminton como una “actividad intelectual” ¿Qué hace que la parte mental sea tan importante?

Es un deporte que exige una concentración altísima, ya que en cuestión de 2 minutos puedes pasar de ganar claramente un partido a perderlo. Esto puede pasar en otros deportes también, pero tengo la sensación de que en el bádminton es más evidente si cabe.

¿Cuál es el mayor sacrificio que has tenido que hacer para dedicarte al bádminton profesionalmente?

Sacrificios como tal no sé si se deberían llamar así, pero he tenido que tomar decisiones muy importantes que a lo mejor otra gente no habría tomado. Desde venir a Madrid cuando era solo una niña a dedicarle mi vida a este deporte.

Perseverancia y equipo

Dada la poca popularidad que tenía el bádminton en España, si hiciéramos un símil con la empresa, diríamos que eres una emprendedora. ¿Puedes desde tu experiencia aportar a los emprendedores algún consejo que les ayude en su camino al éxito?

La comparación es buena, pero no sé si estoy capacitada para darles consejos. Lo único que les puedo decir es que yo he conseguido muchas cosas porque he trabajado y he creído en mi objetivo más que muchas otras personas que luchaban por lo mismo que yo. Y lo sigo haciendo a día de hoy.

Con tu tercer Mundial, has hecho historia en bádminton. ¿Cómo llevas la presión de que ahora – más si cabe – se espere siempre que ganes?

Precisamente el tercer mundial fue la consecuencia de sacudirme esa presión y quitarme ese miedo a perder. Nadie quiere perder, nunca. Pero es algo que en el deporte puede suceder.

Has hablado de miedo al fracaso y falta de motivación. ¿Cómo lo superaste?

Aprendiendo a convivir con ese miedo (en el fondo es bueno porque nos mantiene alerta) y buscando la motivación en aspectos que a lo mejor no había tenido en cuenta, como poder ser la mejor jugadora de la historia.

Nuestro objetivo era no seguir la línea marcada por la tradición oriental

Ningún deportista, aún en competición individual, camina solo. Fernando Rivas ha descrito vuestra relación como la de dos socios de una sola empresa y con un solo objetivo. ¿Cómo la ves tú?

Es una relación muy especial. Llevo trabajando con él desde que tenía 14 años y es una persona fundamental para mí.

Has comentado en varias ocasiones que una de las claves de tu éxito ha sido la preparación que junto a Fernando Rivas y tu equipo lleváis a cabo. Innovadora y totalmente distinta a la que siguen, por ejemplo, en China. ¿Cuáles son esos puntos diferenciadores?

Hemos cambiado en muchos aspectos los métodos de entrenamiento y Fernando ha desarrollado un plan en el que precisamente el objetivo era no seguir la línea marcada por la tradición oriental.

Sexismo en el deporte

El año pasado, la reacción de Serena Williams a las penalizaciones del juez de silla Carlos Ramos y la argumentación de la tenista de que se debían al hecho de ser mujer abrieron un debate sobre la cuestión en el tenis actual. ¿Hay sexismo en el bádminton?

En este caso sólo puedo hablar por mí, pero considero que no hay sexismo. Me parece que tenemos las mismas oportunidades y derechos todos los deportistas, independientemente de nuestro sexo.

Me parece que tenemos y derechos todos los deportistas

Has dicho que te gustaría que el deporte masculino y femenino se unan, de forma que se hable de deporte español. Sin más. ¿Consideras que hay paternalismo al hablar de deporte femenino?

Estamos en una época un poco complicada, porque si miramos hacia atrás vemos que hemos recorrido un camino importante, pero si miramos hacia delante somos conscientes de que hay que cambiar también en muchos aspectos.

Por otro lado, siempre digo que el deporte en este sentido está yendo uno o dos pasos por delante del resto de la sociedad.

Más allá de Carolina Marín

En los países asiáticos el bádminton es tremendamente popular y sus jugadores tienen un nivel altísimo. ¿A qué nivel está Europa? ¿Y España dentro de los países europeos?

A nivel global Europa está todavía un escalón por debajo de Asia, aunque hay muchos jugadores y jugadoras que se han asentado entre los 20 o 30 primeros del ránking. En España tenemos un buen nivel, pero todavía podemos crecer mucho más y debemos trabajar para conseguirlo. 

Se debe potenciar el trabajo de base y el siguiente salto durante la adolescencia

¿Qué necesita hacerse en España para que haya más jugadores top en bádminton?

Sobre todo creo que se debe potenciar el trabajo de base y el siguiente salto durante la adolescencia. El nivel es bueno, pero debemos dar a conocer más nuestro deporte.

Esta entrevista a Carolina Marín fue realizada en noviembre de 2018 y publicada en nuestro Magazine CE 2019. Un número, el 81,  con diferentes artículos profesionales en materia laboral, jurídica, fiscal y financiera, entre otras, así como entrevistas a personajes relevantes del mundo empresarial y fundacional. Puedes leerlo completo, en este enlace.

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