La crisis sanitaria que se está viviendo a nivel mundial ha provocado muchos cambios en nuestra vida diaria, lo cual supone plantearse si tiene sus consecuencias a nivel fiscal.

Covid-19 Residencia fiscal

Efectos de la Covid-19 en la residencia fiscal

Y en este sentido, Hacienda se está pronunciado vía consultas de la DGT, respecto a la incidencia de la duración del estado de alarma a efectos fiscales. Cabe destacar la consulta vinculante de la DGT de fecha 17 de junio de 2020 (CV 1983/2020), relativa al cómputo de días de permanencia en España durante el estado de alarma, a efectos de la residencia fiscal en España.

El caso planteado es el de un matrimonio de residentes fiscales en Líbano, que llegaron a España en enero de 2020 para un viaje de 3 meses pero que, debido a la duración del estado de alarma (la cual finalizó el 21 de junio de 2020), y no pudiendo regresar a su país cuando tenían previsto, plantean si los días pasados en España mientras la duración del estado de alarma, deben contabilizarse a efectos de determinar la residencia fiscal en España.

La Ley de Renta establece como uno de los criterios para determinar la residencia fiscal en España, que se entiende que el contribuyente tiene su residencia habitual en territorio español cuando permanezca más de 183 días, durante el año natural, en territorio español.

Y para determinar este período de permanencia en territorio español se computan las ausencias esporádicas, salvo que el contribuyente acredite su residencia fiscal en otro país. La Administración interpreta que las ausencias son temporales mientras no se acredite la residencia habitual en otro país (mediante certificado fiscal emitido por la Hacienda de dicho país) y, por tanto, el plazo de la ausencia esporádicas computa en España para determinar la presencia en nuestro territorio a efectos de residencia fiscal.

Solo hay una excepción para que no computen las estancias temporales en España, y es el caso de que sean consecuencia de las obligaciones contraídas en acuerdos de colaboración cultural o humanitaria, a título gratuito, con las Administraciones públicas españolas.

En resumen, la DGT concluye en la consulta planteada que, para este matrimonio los días pasados en España debido al estado de alarma, sí se computarían a efectos de residencia, por lo que, si permanecieran más de 183 días en territorio español en el año 2020, serían considerados contribuyentes del IRPF. Y todo ello, aunque su permanencia en España sea consecuencia de no poder retornar a su país de origen por el estado de alarma.

Otras consultas de la DGT

Otras consultas de la DGT relativas a la incidencia de la duración del estado de alarma a destacar son:

  • Consulta CV1368-2020 de 12/05/2020: En relación a si, a efectos de la imputación de rentas inmobiliarias por un inmueble que constituye la segunda vivienda de un contribuyente, en la que el mismo no reside, ni está arrendada ni afecta a una actividad económica, debe excluirse el tiempo de duración del estado de alarma por la crisis sanitaria del coronavirus , teniendo en cuenta la obligación de confinamiento y limitación de desplazamientos que dicho estado ha implicado, la DGT señala que dicha imputación de rentas no tiene en cuenta la utilización efectiva de la segunda vivienda sino su disponibilidad  a favor de su titular, sin que la normativa del Impuesto de la Renta, atienda a circunstancias que puedan afectar a su utilización, tales como la enfermedad, el trabajo u otras que determinen la no posibilidad de utilización de la segunda vivienda.
  • Consulta CV 1387-2020 de 13/05/2020: Una empresa cede al trabajador un vehículo para su uso particular y dado que durante el tiempo de confinamiento del COVID-19, el vehículo ha estado inmovilizado, se plantea si debe seguir declarando rendimiento del trabajo en especie al trabajador. A lo que Hacienda responde que con independencia de señalar que el estado de alarma no implica la inmovilización del vehículo, sino la limitación de los desplazamientos a los permitidos en dicho estado, y que partiendo del concepto de retribución en especie previsto en la Ley de Renta, la imputación al contribuyente de la retribución en especie deriva de la obtención del derecho de uso del vehículo, existiendo dicha retribución en la medida en que éste tenga la facultad de disponer del vehículo para usos particulares, con independencia de que exista o no una utilización efectiva para dichos fines, por lo que procede en consecuencia la imputación de un rendimiento de trabajo en especie en el caso consultado.

Si bien hay que analizar cada caso con su casuística particular, lo que se desprende de las consultas de la DGT indicadas, es que las circunstancias tan excepcionales como las que se está viviendo por la COVID-19, no tienen por qué alterar la aplicación de la normativa tributaria a efectos fiscales.

Quedamos a tu disposición para cualquier consulta que tengas al respecto de este tema.  Puedes contactar con nosotros, en CE Consulting, te asesoraremos.

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